Uin – Inversiones con impacto

Algo viejo, algo nuevo, algo prestado y algo azul

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La historia de María José Villegas

“Alcancé a hacer clases y a trabajar en investigación, pero al mismo tiempo ya estaba con tres vestidos al mes, así que lo dejé”, dice María José Villegas sobre su corta carrera de Bióloga, que abandonó al poco tiempo de egresada para dedicarse al diseño y confección de vestidos de novia, su oficio hasta el día de hoy. 

La fundadora de Blanca Bonita Novias  estaba en la universidad cuando comenzó a vender prendas creadas por ella, para solventar algunos gastos personales. “Hacía abrigos y blusas; las vendía y con la plata me iba a ver a mi actual marido que vivía fuera”, cuenta sobre los inicios de su carrera como diseñadora. Comenta, además, que siempre tuvo habilidad para el dibujo y para la máquina de coser, pero hasta ese punto de su vida, el diseño era solo un hobby. 

No fue hasta que una amiga cercana le pidió que le confeccionara un vestido de novia, que María José consideró el diseño como un camino real a explorar y desarrollar en su vida profesional. “Siempre me gustó [el diseño], después me especialicé, pero se fue dando súper orgánico. Creo que por lo que tienes amor se da solo”, declara.

Un emprendimiento con alma de mujer

Desde que decidió armar su propio negocio ya han pasado ocho años, casi una década que actualmente la tienen trabajando en al menos seis proyectos al mes. Y si bien María José es la fundadora y dueña del negocio, no podría cumplir con las solicitudes de todas las novias que llegan a su taller si no fuese por su equipo de trabajo, uno de los ejes de su empresa  que más enorgullece a esta emprendedora. 

“Me mantengo con la misma gente que trabaja conmigo desde hace ocho años”, dice María José. Una bordadora y cuatro modistas de alta costura, que en su paso por este taller con base en Santiago de Chile, han podido enviar a sus hijos a la universidad, y ser parte de un negocio hecho por y para mujeres. 

La dueña de Blanca Bonita Novias resalta el hecho de que su negocio está conformado en su totalidad por mano de obra femenina, y que en su quehacer se destacan los detalles y el cariño que le ponen a cada pedido. Además, no se quedan solo en la confección, sino que se encargan de acompañar a sus novias en todo el proceso. “Somos puras mujeres que aman lo que hacen. Todo es hecho a mano y hay mucha atención a los detalles”, cuenta con orgullo María José Villegas. 

La pandemia y el fin de los eventos sociales

El Covid-19 golpeó a todos los negocios, pero a aquellos cuyo corazón está en las reuniones sociales, les pegó con una fuerza particular. Restaurantes, discotecas y centros de eventos tuvieron que cerrar sus puertas durante la etapa más cruda de la pandemia, y como no había donde celebrar, los matrimonios también se suspendieron. En ese punto Blanca Bonita Novias se vio gravemente perjudicada. 

Teniendo como primer producto los vestidos de novia y de fiesta, el hecho de que no existieran oportunidades para usarlos, dejó una gran merma en los ingresos del taller. “Nos apretamos un montón el cinturón, nos comimos todas las reservas”, relata María José, mientras explica la estrategia que aplicó para poder reducir pérdidas, que consistió en congelar las entregas y no cobrar los vestidos comprometidos. 

Una vez retomados los eventos sociales, las novias de Blanca Bonita regresaron al taller a ajustar las confecciones de María José y su equipo, y de a poco se fue normalizando el flujo de pedidos y entregas, que mantienen a este negocio viento en popa luego de ocho años de funcionamiento. 

A seguir consolidándose

Blanca Bonita Novias llegó a Üin con el objetivo de sumar capital para nuevos proyectos, que incluyen comprar materia prima e incorporar más personal al equipo. “Queremos sacar una colección y contratar a una tejedora”, dice María José Villegas, que declara sentirse feliz de ser parte de una red de empresas que causan impacto, en su caso, empleando a mujeres.

Para la dueña de este taller, Üin es la oportunidad de inyectar fuerza a su negocio a través de un financiamiento a tasas justas. Además, le interesa ser parte de un grupo de emprendimientos seleccionados, que trabaje bajo alguno de los Objetivos de Sostenibilidad de la ONU, en los que se enfoca Üin.

Sobre el sistema de inversión, María José Villegas declara que es una gran oportunidad para poder impactar positivamente en la sociedad. “Del ahorro de una persona, puedes generar mucho impacto en otros”, concluye. 

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